Elio Castro ejerce la crítica cinematográfica casi desde que empezó en el periodismo. Desde hace más de tres décadas, cubre información sobre cine en distintos medios de comunicación y, desde hace cinco, es director de la Muestra de Corto Social. Su implicación en el festival, comenzó a dotar a la muestra de una entidad y una calidad audiovisual patentes en las últimas cinco ediciones. Desde el principio, defendió que el proyecto debía formar parte del circuito nacional de cortometrajes, ya que cubría un vacío existente en cuanto a obras con enfoque social. Paralelamente, también propuso la idea de entregar unos galardones a figuras reconocidas del cine, los premios ‘Danzaire’, para premiar la capacidad de mostrar realidades sociales envueltas en historias y actuaciones de gran calidad cinematográfica.
La Muestra de Corto Social es una iniciativa impulsada por la Plataforma del Voluntariado que celebrará su decimotercera edición el próximo 27 de junio en la Academia del Cine. Su propósito es dar visibilidad a los problemas de los que se ocupa la acción social a través del cortometraje. Un año más, Elio Castro es el encargado de que los contenidos de la Muestra cumplan criterios sociales, sin renunciar a la calidad. En esta entrevista, Castro nos habla del sentido del proyecto y de su futuro.
¿Cómo explicarías este proyecto a alguien que no lo conoce?
Se trata de un evento en el que se proyectan unos cinco cortos que previamente un jurado ha seleccionado. Intentamos que los cortos tengan cierta calidad y que tengan una temática social que se alinee con los temas con los que está sensibilizada la Plataforma del Voluntariado de España, como puede ser la inmigración, la violencia de género, identidad de género, etc.
De todas formas, las temáticas dependen un poco de la edición de cada año. Hay ediciones en las que se ha tratado más el tema de la inmigración, otras que se han centrado en temas como la soledad o los diferentes tipos de adicción. También recuerdos ediciones en las que se han tratado temas más de proximidad, como puede ser la educación sexual.
En general, pretendemos que sea una sesión en la que se toquen los diferentes aspectos y valores que promueve la Plataforma del Voluntariado de España.
¿Por qué crees que son importantes este tipo de iniciativas?
Creo que el cine es una herramienta muy poderosa. No creo que una película o un corto vaya a cambiar la sociedad, pero sí que puede hacer que los espectadores se den cuenta de algo que está sucediendo cerca de ellos y que no le han prestado suficiente atención. Entonces sí que creo que el cine puede hacernos reflexionar sobre temas que tenemos cerca como puede ser la pobreza, la pobreza infantil o aspectos relacionados con la integración y la discriminación, por ejemplo.
Además, el cine cuenta con otro poder que es que no te muestra estos temas mediante un ensayo o un manifiesto más sesudo, hablando de datos o de investigaciones. El cine realiza esta labor contándote una historia, por lo que resulta el envoltorio perfecto: te cuenta una historia, empatizas con ella y te hace reflexionar con situaciones que están pasando o que pueden pasar.
¿Qué novedades trae la edición de este año? ¿Qué la hace especial?
Creo que este año los premios ‘Danzaire‘ son especiales, ya que se entregarán a Eduard Fernández y a Eva Libertad.
Eduard Fernández es uno de los mejores actores que hay en España, ganador del último Goya por la película de ‘Marco’ y protagonizando películas del calibre de ‘El 47’, que ganó el Goya a la mejor película. En esta última justamente interpreta a una persona que ayuda a su vecindario a que llegue un autobús a su barrio de Barcelona, por lo que ejerce una labor de voluntariado. Pero también ha participado en otras películas en las que interpreta a personajes con ese espíritu altruista, como puede ser ‘Mediterráneo’.
Por su parte, Eva Libertad ha estrenado la película ‘Sorda’, que trata de una mujer sorda y de los problemas que tiene. Este año queremos que haya una incidencia, precisamente, en la situación de las personas sordas, por lo que creo que es un premio que se alinea con estos valores. Además, es una película que ha sido premiada en Málaga y muy valorada por la crítica internacional. Por todo ello, el trabajo de Eva ayuda a visibilizar y concienciar sobre las personas sordas.
Además, en esta línea, uno de nuestros objetivos es que la proyección tenga subtítulos al castellano. Muchas veces, se da la paradoja de que las personas sordas ven antes una película extranjera que una película española, debido a que hay muy pocas sesiones de películas españolas con subtítulos.
¿Qué criterio se ha llevado a cabo para seleccionar los cinco cortos de la edición de este año?
Durante los últimos meses, he estado viendo los cortos que se han ido presentando a distintos festivales importantes en cuanto a cortometrajes, como el de Huelva, el de Valladolid, la Semana del Cine Español de Carabanchel, en la que hay un certamen de cortos, el de Málaga, etc. A partir de ahí, voy seleccionando aquellos cortos (unos 10 o 12) que tengan una temática social y se los presento al jurado.
Por otro lado, procuramos que los cortos duren unos 15 minutos, aproximadamente, y que estén bien contados. Yo me fijo también en esos aspectos cinematográficos que creo que son importantes. Además, no deja de ser la Academia del Cine la que nos acoge, entonces eso también nos “obliga” a que los cortometrajes tengan cierta calidad cinematográfica.
¿Hay alguna temática común en los cortos de este año? ¿Me puedes hablar un poco de ellos?
Lo que se pretende es que los cortos de cada edición formen un abanico de temas que promuevan los valores de la solidaridad o la crítica social.
Por ejemplo, uno de los seleccionados es ‘Polígono X’, de Néstor López. Este es un cortometraje que habla de la emigración y de cómo florece la tensión entre personas emigrantes y nacionales a lo largo de un partido de fútbol, en el que también se trata el tema del machismo.
También está ‘Solo Kim’ que es un corto que habla de la identidad de género; ‘La Fuerza’, que es una película que habla directamente de lo que es el voluntariado; ‘¿Dónde estás?’, un cortometraje que habla de la relación sentimental de dos chicas que se plantean cómo va a ser su vida huyendo del cliché de los problemas y conflictos con los que siempre se relaciona a la homosexualidad, y tratando los problemas típicos de una pareja, ya sea heterosexual u homosexual; por último, está ‘El Ángulo Muerto’, que se podría incluir en el género del thriller, pero que aborda la temática del ‘bullying’ escolar o la intransigencia hacia los chavales homosexuales.
¿Cómo te gustaría que evolucionase la muestra durante las próximas ediciones?
A mí me gustaría que fuera una muestra muy conocida por todo el mundillo del cortometraje. Sí que es cierto que recibimos bastantes cortos, pero sería ideal que nos ofreciesen más, que sean más conocidos… Estamos intentando desarrollar una página web de cine social en la que no solo se haga referencia a estos cortometrajes, sino que también aparezcan largometrajes con este tipo de temática social. Me gustaría que fuera una plataforma de cine social en la que aparecieran entrevistas, reportajes y tuviera cierta entidad.
Yo entiendo que es un proyecto que necesita financiación y gente involucrada, pero creo que es una labor que cubriría un hueco. Es decir, revistas y páginas web de cine hay muchas, pero no hay prácticamente ninguna que esté enfocada en el cine social. Por ello, me gustaría que la Plataforma del Voluntariado de España tuviese su hueco para, a través del cine, difundir nuestro mensaje.
¿Crees que el cine social ha cobrado más importancia en los últimos años?
Realmente, creo que todo el cine es cine político y social: todas las películas nos muestran una realidad, con las preocupaciones y elementos sociales propios de cada ámbito de la sociedad.
El conocido como cine social, en el sentido más estricto, sería aquel que pone el acento (muchas veces dramático) sobre situaciones de guerra, de conflicto, de marginalidad, de pobreza… Dentro de este género hay muchas posibilidades y últimamente he visto películas, que acaban de estrenarse y que se catalogarían en este género, como por ejemplo, ‘Miss Carbón’ o ‘La Historia de Souleymane’, que para mí es una de las mejores películas del año.
Para mí lo importante es que estas películas tengan una conexión con el espectador. No es el cine social por el cine social, sino que tiene que ser cine social, que sea capaz de emocionar, que sea una buena película y que ayude a reflexionar. Es decir, el cine social no ha de basarse en lanzar un contenido panfletario, tiene que ser cine de calidad.





