Lo social tomó la Academia de Cine el pasado viernes, 27 de junio. Se celebraba la 13 Muestra de Corto Social, una iniciativa de la Plataforma del Voluntariado para hablar de problemas y causas sociales. El evento fue un éxito en todos los sentidos. Acudió Eduard Fernández, que acaba de ser galardonado con el Premio Nacional de Cinematografía 2025, diversas personalidades del cine, del tercer sector y, además, la gala registró lleno total. Se trataba de sensibilizar y se logró el objetivo.
El racismo, el machismo, la homofobia, el ‘bullying’ o la transfobia han sido algunos de los temas de fondo tratados en esta edición. Y, por supuesto, de forma transversal, el valor y la solidaridad. Un asunto que estuvo muy presente en el discurso de Eduard Fernández, también en el de Eva Libertad, sendos premios Danzaire 2025. Hay que recordar que las Danzaire, estatuillas de bronce que son obra de la escultora Carmen Catillo, reconocen la labor de visibilidad social por parte de creadores y creadoras de la industria del cine.
Lengua de signos en la Academia
El actor Juanma Lara y la actriz Rocío Navas, se encargaron de conducir una gala en la que se habló mucho de cine, pero también de compromiso y solidaridad. Lara mencionó la importancia de iniciativas como la obra de teatro «Se suspende la función« de la que es autor y director el propio Lara y se estrenó recientemente en el Teatro Cervantes de Málaga. Se trata de «verdadera cultura inclusiva», una pieza teatral inmersiva, en lengua de signos y en castellano. Por su parte, Rocío Navas protagonizó un hecho histórico. Por primera vez una actriz sorda ejecutó un guion en lengua de signos en la Academia de Cine. Navas reivindicó, en su lengua natural, las necesidades del colectivo que, a día de hoy, sigue sin tener acceso al cine español por carecer de subtitulado. Por ello, la actriz reclamó más subtítulos para las películas españolas y también más papeles para las actrices sordas.
Compromiso frente al odio
Por la gala pasó también el presidente de la Plataforma del Voluntariado, Luciano Poyato, que reivindicó el papel del compromiso personal frente al odio y a los discursos que niegan la diversidad. Rosa San Segundo, vocal de la Junta Directiva de la PVE, y Mar Amate, directora de la PVE, hicieron entrega de los galardones a la directora Eva Libertad y al actor Eduard Fernández, por la visibilidad que prestan con su trabajo a distintas causas sociales.
Al recoger su premio, la directora Eva Libertad, manifestó una profunda emoción por recibir el danzaire, algo que «no se esperaba» y explicó que compartirlo con Eduard Fernández, un actor al que «admira muchísimo desde que tiene uso de razón», es todo un privilegio. En relación con su película, la directora aseguró «que cuando el arte se hace desde el lugar en donde estamos, cuando se mira a sí mismo alcanza su mayor fuerza transformadora». Por ello, Libertad confía en que películas como «Sorda» contribuyan a cambiar realidades y a mejorar el mundo.
A continuación, Eduard Fernández, recogió su estatuilla, manifestando su agradecimiento por este galardón. Elogió el trabajo de Libertad al que definió «como sencillo y honesto. Una película muy bonita». El actor también reiteró su apuesta por lo social: «creo en el cine social, en la escuela pública, en la Sanidad… en todo lo público» y explicó que a menudo no ve un encaje entre la cultura y lo social, pero explicó que si un partido como Vox reivindica la cultura, es necesario que la izquierda también lo haga. Eduard Fernández expresó de forma contundente su compromiso, criticando la situación en Gaza, «donde la gente está muriendo de hambre y sed» y donde la infancia es asesinada.
Tras la entrega de los premios Danzaire se dio paso a la proyección de los cortometrajes ganadores, que por orden de proyección fueron: “Polígono X”, de Néstor López, “¿Dónde estás?”, de María Moreno Novoa, “Ángulo Muerto”, de Cristian Beteta, “Solo Kim”, de Javier Prieto de Paula y Diego Herrero, y “La fuerza”, de Cristina y María José Martín. También se proyectó el primer cortometraje de Eduard Fernández como director, “El otro”, que aborda temas como las adicciones y la soledad no deseada a las que nos enfrentamos. En cada historia vibraban las heridas del racismo, la lucha por defender la propia identidad, el miedo a amar libremente, la violencia escolar, entre otras. Temas sociales de gran actualidad que resonaron en la pantalla como un eco urgente y necesario.
Cine para pensar
A la Muestra de Corto Social 2025 también se acercaron algunos equipos de los cortos ganadores, con los que el Periódico del Voluntariado ha tenido la oportunidad de charlar. Desde el racismo a la transfobia, pasando por la reinserción social o la gestión del trauma, cada uno de estos directores nos permite acercarnos a una problemática social real acompañada de una elevada calidad cinematográfica.
María Moreno, directora de «¿Dónde estás?«, defiende que su cortometraje puede ayudar a normalizar las relaciones entre personas del mismo género, tratando situaciones «universales que afectan a cualquier tipo de pareja» y que ofrece «narrativas que no solo se centran en que seas del Colectivo». De esta forma, según la directora, su corto habla de cuestiones que pueden afectar a cualquier relación, como el conflicto que surge entre las promesas que se hacen en el seno de la pareja y las que uno se hace a sí mismo.
En cuanto a «Ángulo Muerto«, el director del corto, Cristian Beteta, cuenta que le interesaba hablar de la «gestión del dolor» y de las diferencias que existen entre las personas «a la hora de afrentar el duelo». Mediante una visión cruda del ‘bullying’, la película nos pone en la piel de dos padres con dos formas diferentes de gestionar estos sentimientos, para que el público, según Beteta, «se vea reflejado en esa situación». El director compara las dudas y el reparto de la culpa que trata «Ángulo Muerto», con la serie «Adolescence«, una producción que también se centra en la perspectiva de unos padres que gestionan el trauma de forma diferente.
Por su parte, Javier Prieto y Diego Herrero nos traen una historia real protagonizada por la persona que les inspiró a llevar esta relato de incomprensión y transfobia a la gran pantalla. Prieto cuenta que cuando conocieron a Kim, el hecho de que su situación le «generara un conflicto» en su puesto de trabajo y de que «no lo protagonizara gente indeseable, sino personas que comparten, en general, las mismas o parecidas pautas éticas», les abrió los ojos.
El director de «Solo Kim«, cree que en los últimos tiempos se ha visibilizado la transfobia, pero afirma «que a un ritmo lento». Prieto considera que, por mucho que corran las leyes, «van siempre detrás de las situaciones a las que tratan de dar respuesta normativa. La sociedad, por mucho que corra, tarda en digerir las nuevas percepciones». En ese sentido, el director asegura que se trata de comprender, y no solo de entender.
En el caso de «Polígono X«, Néstor López, su director, sostiene que es necesario la reivindicación «del barrio», un tipo de contenido que considera que «se está perdiendo». Néstor López ve los barrios como un «microcosmos» en el que se reproducen todas «las taras sociales», como puede ser el racismo, las inseguridades masculinas, la violencia, etc. En este sentido, el director cree que es necesario tratar estos temas y que el cine aporte «un primer chispazo para provocar cambios sociales».
Por último, Cristina y María José Martín ofrecieron una alegoría sobre el bien y el mal con «La Fuerza«. Las directoras granadinas cuentan que la idea del corto se basa «sobre todo en las segundas oportunidades», reflejando «que las personas no somos siempre lo peor que hemos hecho». Con esa representación de los «claroscuros» del bien y el mal, las dos hermanas pretenden «borrar ese estigma que a menudo vive la gente que se ha visto envuelta en situaciones como las de los personajes». Para ellas, la sociedad «tiene un papel clave en la reinserción» de las personas que han cometido errores, como los que han podido cometer los protagonistas del corto, internos en un Centro de Inserción Social.
La guinda final
Tras la proyección de los cortometrajes, hubo un encuentro en la azotea de la Academia, donde las directoras y directores, así como representantes del tercer sector, actores, actrices y el público asistente, tuvieron la oportunidad de charlar distendidamente sobre cine y actualidad social. Un encuentro cálido entre personas que ocupan distintos espacios y encarnan experiencias distintas, en una noche también cálida del mes de junio. En definitiva, la guinda de la XIII Muestra de Corto Social, que se despide hasta 2026.





